viernes, 27 de mayo de 2011

Musica Andina

Musica de SHIN SASAKUBO.







El primer encuentro de Shin Sasakubo con José María Arguedas fue en japonés. Leyó Los ríos profundos, Yawar fiesta y sus cuentos en el idioma del Sol Naciente. Después adquirió el CD en que el escritor andahuaylino universal canta temas tradicionales del sur y se dijo: “Yo quiero tocar así.” Es decir, transmitir, como lo hacía Arguedas en palabras, los sonidos del mundo andino peruano: ríos, hojas, viento, agua, valles, punas, fiestas, costumbres y cultura de pueblos perdidos.

Fruto de dos años de investigación es su disco A José María Arguedas (Iempsa, 2008), un álbum que es un “diálogo” con la obra del escritor peruano. Es el noveno que edita este solista japonés, quien, desde que llegó al Perú por primera vez en 2004, sin saber hablar español, ha peinado los conos de Lima buscando a los maestros de la música andina, para aprender su música, su cadencia, sus valores y creencias; ha estado en lugares insospechados como Tacora, buscando longplays olvidados de música tradicional que no se han reeditado.

Amor por el Perú

También ha recorrido sólo con su guitarra las comunidades perdidas en la geografía de Ayacucho y Apurímac, y entendió que la melancolía es parte del paisaje, como también la risa y la fiesta.

Ahora Shin habla un buen castellano, vive en Saitama, Japón, con su esposa ayacuchana Irma y su hijita Cusi. Su trabajo demuestra que es un jardinero fiel de la música peruana y las raíces andinas. Tiene el estudio y la técnica aprendida en la academia, la frescura y el talento de quien conoce con dedicación la materia de su entusiasmo: la cultura peruana.

Su primer contacto fue el año que nació (1983), cuando su padre vino y lo trajo al Perú, permanecieron un año y su papá se convirtió en un admirador y ejecutante de la música andina en Japón. Es ahí donde empezó la semilla del gusto por la música ayacuchana de Shin, quien todavía guarda el casete de Raúl García Zárate que compró su papá y lo motivó para hacerse guitarrista profesional.

Tradición en riesgo

Le preocupa que tras la generación de sus maestros, Raúl García Zárate, Manuelcha Prado, Jaime Guardia y Máximo Damián, no vea solistas interesados en tomar la posta de la recuperación de lo tradicional.

“Me preocupa que en Lima no exista solistas de guitarra interesados en trabajar y recopilar todo este material y desaparezca”, dice, apesumbrado, el artista de 25 años de edad, quien ha participado en festivales en América Latina, Grecia, Bulgaria, Japón, con un repertorio clásico de guitarra andina.

Ama lo andino como hay peruanos que tocan con maestría el flamenco y rusos que lloran con los tangos, explica. Porque la música es universal. Pero cree que hay un compromiso de los músicos andinos peruanos para transmitir su universo, sólo ellos tienen la sapiencia en el ADN para transmitir con profundidad este universo.

jueves, 26 de mayo de 2011

Chumbivilcas

La provincia de Chumbivilcas se encuentra en el departamento-región del Cusco; limita al norte con la provincia de Paruro y la provincia de Acomayo, al este con la provincia de Canas y la provincia de Espinar, al sur con la Región Arequipa y al oeste con la Región Apurímac. Tiene una superficie de 5.371,10 km². Se divide en 8 distritos: Santo Tomás, Capacmarca, Chamaca, Colquemarca, Livitaca, Llusco. Quiñota, Velille; tiene una población aproximada de 72.884 habitantes. Las condiciones climáticas que se presentan en la provincia, son tan variadas que su caracterización resulta de mucha importancia, ya que el clima determina el tipo de vegetación, las características edáficas del suelo y sus posibilidades de uso así como la distribución de la población en el tiempo y espacio provincial.

Historia y Turismo: La zona de lo que hoy constituye la provincia de Chumbivilcas, en los años inmediatamente anteriores a la conquista habitaban, por los menos, tres grupos sociales. Estos grupos se diferenciaron por su acceso a recursos económicos y poder político, como por sus idiomas y posibles orígenes étnicos. Así en los territorios que hoy constituyen los distritos de Velille, Chamaca, Santo Tomás, Colquemarca, Livitaca, y Omacha (provincia de Paruro), vivía gente que hablada el idioma “chumbivilcano” (idioma hasta ahora desconocido), y otros que hablaban el Quechua, conocido como “la lengua general de los incas”. Los primeros vivían en punas y caseríos alrededor de Colquemarca, Livitaca, Velille y Santo Tomás, poblaciones incaicas donde predicaban el segundo grupo, de la nobleza quechua-hablante. En términos de diferenciación o status social, estos grupos correspondían, respectivamente, a una etnia de tributarios locales (los chumbivilcanos), y a una elite de introducción más reciente y vinculada al Estado Inca en el Cusco (los quechua-hablante). Además, había otro grupo de aymarahablantes residentes en la región de Llusco, población conocida en la época pre-hispánica como “Cusco” y sede de otro grupo de la nobleza inca (citado por Acuña, 1965).

Si pensamos en cómo fueron las comunicaciones chumbivilcanas en la sociedad incaica, tendremos que pensar en estos vínculos institucionales y sociales entre etnias locales y representantes del Estado Inca a nivel regional. En el caso de la etnia chumbivilcana, destacamos cinco aspectos o rasgos generales de su organización social.

Chumbivilcas, Chumbivilcas...